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lunes, 22 de septiembre de 2014

Culto al cuerpo: tratamientos específicos para cada tipo de obesidad


Cada organismo es distinto, por lo que la obesidad se presenta en ellos también de formas diversas. Estudiar la distribución de la grasa y adaptar el tratamiento a aplicar asegura unos resultados más efectivos y duraderos.

La obesidad es una condición multifactorial en cuya aparición están implicados numerosos factores etiológicos, entre los cuales la herencia y el medio ambiente juegan un papel determinante. En un intento de definir la distribución de la grasa corporal y relacionarla con factores de riesgo cardiovascular, la SEEDO estableció unos criterios de distribución de la grasa corporal clasificando la obesidad de la siguiente manera:

1. De distribución homogénea o generalizada.
2. Abdominal, Androide o Central. Se da cuando la grasa se acumula en su mayoría en la región abdominal, existiendo un cociente cintura/cadera superior a 1 en el
hombre y a 0’9 en la mujer. Se subclasifica en subcutánea cuando se acumula la grasa en tejido subcutáneo, y visceral cuando existe un cúmulo de grasa alrededor de las vísceras abdominales, requiriendo para su diagnóstico técnicas de imagen como los ultrasonidos, la TAC o RMN. Esta grasa visceral es la que se asocia con un incremento del riesgo cardiovascular y al síndrome metabólico.
3. Glúteo-femoral, Ginoide o Periférica. Se denomina así a la acumulación
mayoritaria de grasa en las caderas, dándose un cociente cintura/cadera inferior
a 1 en el hombre y a 0’9 en la mujer. También se puede considerar obesidad
glúteo-femoral cuando existe un índice cintura/muslo inferior a 1’6 en el
hombre o a 1’4 en la mujer. Es la predominante en mujeres, y su aumento no
se relaciona con el riesgo cardiovascular.

Son diversos los factores que influyen en la distribución regional de la grasa corporal, así que, aunque la cantidad total de grasa corporal es mayor en la mujer que en el hombre a cualquier edad, la adiposidad visceral o intraabdominal predomina en los varones. En ambos sexos tiende a aumentar con la edad, y en la mujer el incremento es similar al del hombre a partir de la menopausia. Los hábitos de vida y la alimentación también tienen una relación directa con la distribución de la grasa corporal: el incremento de grasa abdominal se asocia a la ingesta de grasa, la ingesta de alcohol y el hábito de fumar; mientras que disminuye con la ingesta de fibra e hidratos de carbono y el ejercicio físico.

Las hormonas también juegan un papel primordial en la distribución de la grasa corporal. En el varón adulto, la grasa guarda una correlación negativa con la testosterona plasmática; mientras que en la mujer los estrógenos y la progesterona favorecen el acúmulo glúteo-femoral de la grasa, lo cual cambia tras la menopausia, donde el acúmulo tiende a hacerse central.

El Fenotipo Ginoide o tipo “pera” La celulitis de caderas y glúteos no debe ser considerada tan sólo un problema estético, sino que debe manejarse como una patología crónica del tejido celular subcutáneo. Esta afección, relacionada directamente con los estrógenos, aparece a partir de la pubertad y se mantiene prácticamente a lo largo de la vida. La celulitis engloba un acúmulo graso localizado en un área, asociado a un bloque del flujo circulatorio sanguíneo y linfático. Esto se traduce en un aumento de volumen a expensas de la grasa y del edema, por acumulación de líquido e insuficiencia circulatoria. El mantenimiento de esta situación conduce a la producción de tabiques fibróticos que se generan entre las células grasas (adipocitos), retrayendo la piel y dándole el aspecto típico de “piel de naranja”.

Tratamientos aconsejados.

Los tratamientos para la eliminación o modulación de esta patología exigen
que se aborden las tres causas implicadas en la misma.

Sin duda, el tratamiento de elección es la infiltración de los principios activos
que estimulan la eliminación del agua y toxinas acumuladas, aceleran el vaciamiento de grasa del adipocito y mejoran la microcirculación sanguínea. Esta técnica, denominada mesoterapia, se caracteriza por la aplicación de estos principios que actúan potentemente con mínimas dosis en un punto muy concreto de la dermis, el mesodermo, a través de una finísima aguja, mapeando la zona implicada de manera superficial, así como los trayectos venosos y linfáticos por donde se realizará la eliminación de dichos “detritus”.

La mesoterapia es una técnica que debe realizar un especialista, cuyo criterio de elección del fármaco para la corrección de la patología es fundamental para la seguridad y el éxito del tratamiento. Se lleva a cabo en sesiones semanales durante el tiempo que paute el especialista, y los resultados se  observan a partir de la tercera o cuarta sesión.

La utilización de ondas de radiofrecuencia como complemento de la mesoterapia es muy útil para tratar otros aspectos asociados a la celulitis de piernas y glúteos. Esta técnica se basa en el calentamiento de la dermis profunda e hipodermis para conseguir, por un lado, un vaciamiento del adipocito por efecto térmico, y por otro, una mejoría del tono cutáneo por formación directa de fibras de colágeno y elastina. Consiste en la aplicación de un transductor de ondas de radiofrecuencia sobre la superficie de la piel, alcanzando una temperatura en superficie de 42 o 43ºC y de 55ºC en la dermis profunda. La mejoría se observa desde la primera sesión, pues no sólo modela la dermis y favorece el drenaje de toxinas y agua, sino que gracias al efecto térmico se aprecia una mejoría de la textura y tensión de la piel. Se realizan sesiones que varían entre los 7 días (en caso de equipos de radiofrecuencia más superficiales) y las 3 a 5 semanas (en caso de equipos que asocian una manera de trabajo monopolar y bipolar, es decir, en superficie y profundidad).

Otros factores celulíticos


Existen factores externos que empeoran una celulitis por afectar a una o más de las facetas que la originan: la ingesta de alimentos calóricos y elaborados con grasas saturadas (como los alimentos precocinados, el café, el alcohol y el tabaco) que empeoran la microcirculación, o la falta de ingesta de fibras, que mejoran el tránsito intestinal y por tanto la eliminación de toxinas. El sedentarismo también influye negativamente, ya que no favorece la correcta circulación sanguínea y empeora el retorno venoso y el estreñimiento.
La flacidez muscular (que no cutánea) también es otro aspecto a valorar en el tratamiento del contorno corporal. En este caso, el ejercicio físico aeróbico, así como la tonificación de glúteos y cara interna de los muslos, es la herramienta clave para conseguir un tono perfecto. Las plataformas vibratorias bien dirigidas y su uso constante son una excelente vía para el entrenamiento corporal tanto en el domicilio particular como en el gimnasio, pero es importante garantizar siempre el consumo de proteínas de bajo índice calórico para conseguir la energía y firmeza necesarias.

La Grasa Androide o Abdominal.
Como ya hemos mencionado, ésta se caracteriza sobre todo por un aumento del contorno abdominal, asociada o no a grasa subcutánea, y “pellizcable” con los dedos. Al ser una grasa relacionada con la disminución de la testosterona plasmática en el varón y de estrógenos en la mujer menopáusica, es más frecuente encontrarla a partir de una determinada edad o bien asociada a excesos en el consumo de alimentos hipercalóricos. Es una grasa resistente a la dieta
y al ejercicio físico, aunque mejora notablemente con dietas
de restricción calórica. Cuando se trata de grasa subcutánea, podemos abordarla
con técnicas superficiales que penetren en la dermis hasta llegar al adipocito. La primera técnica que se utilizó era la infiltración de medicamentos lipolíticos (“quemagrasas”) que redujeran el volumen del adipocito, pero la mesoterapia ha
sido secundada por otras técnicas para la eliminación o reducción del adipocito.

La cavitación es una técnica que se realiza con un equipo de ultrasonidos de frecuencia baja. Tras la infiltración en el tejido adiposo de una solución hipoosmolar, se aplica el ultrasonido, que provoca un efecto mecánico, por un lado, sobre la membrana del adipocito para desestabilizarla y romperla; asimismo, el agua infiltrada en el adipocito vibra con la onda y se forman microburbujas de aire, que confluyen entre sí hasta provocar una implosión, con la consiguiente ruptura del adipocito.

Conseguir este efecto requiere de una técnica muy depurada, tanto en la infiltración como a la hora de elegir la frecuencia de emisión del ultrasonido que consiga romper la membrana del adipocito, pero el proceso se ha simplificado con la utilización del deoxicolato cálcico, una sustancia que al infiltrarse específicamente en la grasa produce una necrosis de la misma sin posibilidad de que vuelva a aparecer. Es un tratamiento que se realiza exclusivamente en grasa subcutánea, siempre y cuando la zona a infiltrar cumpla una serie de requisitos, siendo las más comunes abdomen y flancos.

Contra la retención de líquidos existen numerosas patologías y situaciones relacionadas con la retención hídrica corporal: la ingesta de fármacos implicados en la retención de agua o ganancia de peso (como antihistamínicos, corticoides, o terapia hormonal), hábitos tóxicos, la historia menstrual, patologías cardiacas o renales, afecciones pulmonares o hepáticas, insuficiencia venosa o linfática (a causa de cirugías previas o traumatismos), etc. En la historia médica de cada individuo deben recogerse datos acerca de la historia personal y familiar del paciente para descubrir las posibles causas de esa retención de agua. En primer lugar debe buscarse el origen del edema y cuantificarse su severidad. Una vez diagnosticado, la aplicación de un drenaje linfático manual o, en su defecto, presoterapia, consigue la apertura de los canales linfáticos, que reconducen el agua corporal acumulada extracelularmente hacia el exterior a través de la orina principalmente. Por encima de todo, una adecuada lucha contra la obesidad debe incluir una adecuada reeducación alimentaria, proponer un estilo de vida saludable y medidas higiénico-posturales para favorecer el drenaje. Pero lo más importante es ser consciente de que cuidarse es una actitud saludable, y crear hábitos es la única manera de mantener los éxitos en el tiempo.

Dra. Cristina de Las Heras

martes, 17 de junio de 2014

Alidya, el primer tratamiento médico diseñado para combatir la piel de naranja y la celulitis

ALIDYA®, es el primer tratamiento médico específicamente diseñado para combatir la piel de naranja y la lipodistrofia ginoide (celulitis) en todas sus fases. Se trata de una solución médica, eficaz y segura, que permite tratar y prevenir la aparición de la celulitis, con resultados satisfactorios que puede ser combinada con otros procedimientos médico-estéticos destinados al mismo fin.

Se trata de una solución inyectable no homeopática y con marcaje CE, patentada por el Dr. Pascuale Motolese, creador de Aqualyx® (compuesto médico indicado para el tratamiento de acúmulos de grasa), quien comenzó a investigar sobre el eterno problema femenino de “las lipodistrofias”, y tras diversos estudios ha patentado este producto conocido con el nombre de Alidya (Agentes Anti-lipodistróficos). El tratamiento debe ser realizado por un especialista debidamente formado en la aplicación del producto.

ALIDYA® está diseñado para neutralizar la actividad tóxica del hierro y favorecer su eliminación, así como para cambiar el pH del tejido (volviéndolo básico) y devolver el equilibrio a la estructura del tejido graso. Su aplicación es por vía mesoterápica en zona afectada por celulitis.  Para conseguir un buen resultado son necesarias de 7 a 12 sesiones, dependiendo de la fase evolutiva en la que se encuentre la celulitis. Las sesiones se realizan una vez por semana y los resultados se pueden empezar a apreciar a partir de la 3ª sesión. 

¿Tiene efectos secundarios? 

Las molestias provocadas por la técnica son mínimas ya que se realiza mediante infiltraciones con micro-agujas. El efecto secundario que podemos observar con más frecuencia es la posible aparición de hematomas, una ligera inflamación del tejido y un enrojecimiento en la zona tratada, que desaparece en las horas posteriores.

Más información: http://www.hhmedicinaestetica.es/

miércoles, 14 de mayo de 2014

Celulitis: "La patología anti - estética"

LA CELULITIS es una patología crónica del tejido subcutáneo, o dicho de otro modo, es una predisposición personal, acentuada por distintos factores, a padecer una congestión edematosa e inflamatoria del tejido graso subcutáneo y la dermis profunda, lo que se traduce en un aumento localizado de grasa y los antiestéticos hoyuelos debidos a la formación de tabiques fibróticos ocasionados por la inflamación mantenida.

Cuando se inicia...

Con la menarquía (1ª menstruación, que ocurre en la pubertad) se produce una desinhibición de la hormona gonadotropina y se inicia la secreción de estrógenos por el ovario.

Las fluctuaciones de los niveles hormonales pueden provocar cambios en la adecuación del aporte sanguíneo en determinadas áreas.

Cuando un área ve comprometida su microcirculación sanguínea (para el correcto aporte de nutrientes y oxígeno al tejido) y su circulación linfática (vía de desecho de productos metabólicos), se produce un "bloqueo" ó "éstasis del tejido", lo que conllevará un aumento de volumen y piel de naranja.

Los 4 principios básicos para su prevención y control...


Controla tu peso: evita fluctuaciones importantes llevando una dieta saludable y ordenada, limitando el consumo de grasas saturadas y alimentos de alto índice glucémico.
Evita el bloqueo de determinadas áreas conflictivas, utilizando prendas de vestir que no impidan la correcta circulación sanguínea, sin comprimir en exceso.
Estimula la microcirculación sanguínea con ejercicio aeróbico suave, drenajes linfáticos, tonificación con activos estimulantes circulatorios...
Eliminación de tóxicos como cafeína y tabaco.

Los tratamientos aconsejados...

Mesoterapia: Es la técnica de infiltración de los principios activos homeopáticos que van a activar limpiando el mesodermo, con el mesenquima, el terreno de cultivo donde se bañan las células. Es una terapia que se considera la primera elección en el tratamiento médico-estético de la celulitis.
Aqualyx: Consiste en infiltrar en la zona a tratar, el fármaco capaz de deshacer la membrana de la célula grasa, siguiendo unas pautas concretas en función del área corporal. La grasa liberada será eliminada por el propio organismo aunque conviene apoyar al mismo con técnicas de drenaje linfático que faciliten el proceso. Dependiendo del volumen de grasa a tratar, serán necesarias entre 1 y 3 sesiones, espaciadas un mínimo de 3 semanas para garantizar el máximo resultado de cada una de ellas. 
Presoterapia: El método Ballancer Pro, ofrece una garantía de estimulación linfática " a la carta", con 6 programas de tratamiento que se adaptan a cada necesidad específica.
Otros tratamientos utilizados para la corrección de la celulitis en nuestra práctica diaria, abordan aspectos relacionados con esta patología, "la celulitis" como son: la flacidez cutánea asociada y el dolor, para ello nos apoyamos en la tecnología RF Contrage y en cosmética específica para tratamiento domiciliario y por supuesto un control y seguimiento por parte del equipo médico y técnico de H&H Medicina Estética, garantizando seguridad y resultados.